Tradiciones

El globo de Betanzos

Recopilado por Gabriel Krasnopolsky

El primer globo de papel de grandes proporciones que subió en Betanzos, A Coruña, España, fue el 29 de mayo de 1814, en homenaje al Rey Fernando VII y celebraba la revocación de la Constitución de las Cortes de Cádiz y la restauración del poder real y la Inquisición, hechos que propició el golpe militar del General Eguia en Valencia.

A partir del año 1841, se institucionalizó la costumbre de soltar el globo todos los años, el día 16 de agosto, fiesta de San Roque, patrono de Betanzos. La veneración a este santo surgió a raíz de la peste negra que hubo en aquellos tiempos.

En 1875, un artesano de Betanzos, Claudino Pita Pandelo, diseño un nuevo modelo de globo el cual se mantiene hasta la actualidad y que la familia Pita, Jaime y Emilia Pita Varela se encargaron de continuar realizando, respetando la tradición, la forma y materiales originales de cuando se lanzó por primera vez.

Todo el día es una preparación para la soltura del globo, que promueven, se podría decir inocentemente, como “el más grande del mundo” y se realiza desde la Plaza do Campo de la misma Betanzos.

Para su construcción son usados 120 kilos de papel de 70 gramos, unos 1.500 pliegos y 50 litros de engrudo de harina de centeno. Su altura es de 25 metros y su perímetro de aproximadamente 50 metros. Los 1.500 papeles de 0,5 m2 son pegados entre sí, hasta formar los 16 gajos, que luego de unidos, serán reforzados con tiras de tela de algodón desde la boca hasta el pico. La boca del globo tiene 3 metros de diámetro, está hecha de un aro de madera cilíndrica y está cruzada por tirantes de alambre que sustentan un cesto metálico en el centro donde se coloca la mecha, constituida por trapos viejos embebidos en gasolina o aceite.

A las once y media de la noche se procede a colgar el globo en la torre de la iglesia de Santo Domingo y se comienza a inflar con el calor de una fogata de paja mantenida en su interior elevando los grados de calor interno muy arriba de la temperatura ambiente exterior, creando las condiciones propicias para su elevación. Una vez erguido se hace girar para que más de cincuenta mil personas reunidas en la plaza puedan observar los dibujos inéditos que lo decoran llenos de crítica social a los acontecimientos sucedidos durante ese año y a la historia local. Al sonido de una corneta a la medianoche, se corta la cuerda, se enciende el mechero y en la boca del globo se cuelga una barquilla de cerca de 3 metros, hecha en varillas de madera y papel, llena de petardos y fuegos de artificio que comienzan a explotar e iluminar el globo y la plaza cuando alcanza una altura aproximada de 100 metros. Repican las campanas, se escuchan aplausos y vítores, mientras el globo de Betanzos se aleja y se confunde en la noche como una estrella más. La fiesta se alargará hasta altas horas de la madrugada.

Siempre a sido así este ritual, salvo en dos ocasiones que se recuerden. Una fue en 1963, cuando un fallo humano impidió que se levantase de la torre de Santo Domingo al no desprenderse la cuerda que lo amarraba. La siguiente fue en 1970, por un conflicto de la corporación municipal.

Su trayectoria depende de los vientos existentes en las alturas, si son rápidos el aerostato puede alejarse centenas de kilómetros de Betanzos. Según se comenta hubo años que cayo al norte de Portugal o próximo a la frontera con Francia, algunos incluso aseguran que una vez llegó hasta Inglaterra pero no precisan cuando, quizás exagerando. Generalmente en esas fechas los vientos son débiles y por eso el globo puede caer a pocos kilómetros del lugar de soltura. En algunos años se recupera, en otros es imposible, pues se dirige mar adentro y se pierde.

Es muy notable la importancia de esta fiesta, en la cual el globo es la atracción principal, siendo la misma parte del calendario turístico oficial de la región, convocando gente de todas partes del mundo y la presencia de altas autoridades españolas.

Una anécdota que circula por ahí dice que en 1978, la familia Pita envió un globo recuperado a Buenos Aires para que los gallegos de aquí lo relanzaran, pero la Aduana argentina lo confiscó porque supuso que se trataba de "un globo espía".